Wednesday, April 19, 2006 

Andanzas









Como soy funcionaria y vivo tan bien y tal, hoy me va a tocar ir a la oficina.
Lo cual no tendría mayor misterio si no fuera porque estoy de vacaciones.
En fin...

A la espera de que baje la gasolina, refiero que tengo una primavera excursionil, medieval y campestre.
Ayer, a temprana hora de la mañana, viví la experiencia (no religiosa sino mejor, mucho mejor) de pasearme un buen rato, complentamente sola, por el interior de cierta catedral.
Silencio casi absoluto: sólo oía mis propios pasos.
No sabría decir si la situación acojonaba; un poco sí, claro. Pero sobre todo, esa media luz -oscuridad en algunos rincones- y ese silencio, y la inmediatez de tanta belleza en piedra imponiendo su presencia como sólo puede imponerla la belleza en piedra, dejaban poco espacio a lo no auténtico.
No sé explicarlo mejor. Cuando no hay estrépito de fondo, ni sonoro ni visual ni nada, uno se escucha. Y, cuando uno se escucha (siendo uno persona, pa bueno como pa malo), lo que uno oye son ecos; ecos tristes y alegres, todos únicos pero todos sincopados. Y la melodía que forman esos ecos, únicos pero sincopados, es la propia vida de uno.
Insisto en que no sé explicarme mejor.

La ribera del Arlanza, los gentiles caballeros castellanos que invitan a zumo de melocotón a las viajeras -servidora-, la ribera del Carrión, los jodidos visigodos que parecían tan brutos y mira lo que hicieron en San Juan de Baños, los puentes de piedra, los campos multicolores. Todos los paisajes que quedan en la memoria como un tapiz interminable... Y el bajón que llega después, el cual vengo arrastrando desde la tarde de ayer.

A la oficina en vacaciones, es que manda huevos.

Las imágenes son palentinas. Más en Alfabeto.

Sunday, April 02, 2006 

Pocas ganas




De escribir.
Y muchas cosas que hacer.
Seguramente retorno en breve.

Dejo a ustedes con la imagen de una iglesia románica que descubrí ayer por tierras segovianas. Se llama Santa María de las Vegas y no dista mucho de Pedraza.

Mademoiselle ha vuelto derrengada; lleva toda la tarde sopa en el sofá. También ella ha traído fotos, como ésa de la playa de Tossa de Mar y la otra, en la que posa junto a una amiga metálica.

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